Seleccionar página
Cuentan los historiadores que Barrio Peral es uno de los barrios más distinguidos de Cartagena, algo en lo que no puedo estar más de acuerdo.

Este barrio no deja de sorprenderme nunca.

Buceando en vuestra historia descubrí el por qué de vuestro nombre. Tenía claro que se debía a nuestro ilustre inventor Isaac Peral pero desconocía por completo las circunstancias en las que se produjo el cambio de denominación, ya que este barrio, en sus orígenes, se llamaba el Paraje de Los Molinos, porque albergaba cuatro molinos harineros.

Lo que descubrí fue uno de esos fragmentos de la historia que pone de manifiesto el carácter de un pueblo que, en vuestro caso, destaca por ser especialmente reivindicativo y justo.

En 1889, Isaac Peral se encontraba en La Carraca, Cádiz, haciendo las pruebas del submarino, que se había botado el 8 de septiembre del año anterior.

Pues bien, este cartagenero ilustre siempre pensaba en mejorar y en incrementar sus conocimientos y habilidades, por lo que solicitó permiso al Capitán General del Departamento Marítimo de Cádiz para viajar a París y visitar la Exposición Internacional, donde se mostraban los grandes inventos y avances de la época.

El capitán lo autorizó e Isaac Peral inició su periplo ferroviario con tal fortuna que en la parada que hizo en Madrid se encontró por casualidad en el Teatro Real con el Ministro de Marina, el almirante Rafael Rodríguez de Arias, al que le sorprendió enormemente su presencia.

Isaac Peral no le dio mayor importancia a este encuentro y continuó alegre y feliz su viaje hasta París, donde disfrutó de la exposición.

Su regreso no fue tan feliz, ya que al llegar el tren al apeadero de San Fernando, el 7 de noviembre de 1889, Isaac Peral fue inmediatamente arrestado por orden del Ministro de Marina, ya que él era el único que podía autorizarle para marcharse al extranjero y se molestó mucho porque Isaac Peral viajó a Francia con la única autorización del Capitán General del Departamento Marítimo de Cádiz, sin contar con su permiso.

La reacción de los vecinos de este barrio, que por entonces se llamaba Los Molinos de Ribera, no se hizo esperar. Convocaron una junta, encabezados por el señor Berizo, y solicitaron al Ayuntamiento que denominara catorce calles del barrio con los nombres de Peral, su mujer, su dotación y, por supuesto, su invento.

Con esto querían dar una alegría al ilustre preso, que se lo agradeció con en una carta remitida el 25 de noviembre, desde el penal de La Carraca, a Isidoro Martínez, cronista oficial de Cartagena y gran amigo suyo.

Su agradecimiento emocionó a los vecinos, que quisieron engrandecer su homenaje.

En muchos pueblos de España se habían dedicado calles y plazas a Isaac Peral y sus vecinos quisieron ir más allá, por lo que el 21 de diciembre de 1889 se acordó sustituir oficialmente el nombre de Los Molinos de Ribera por el de Barrio de Peral.

Sin lugar a dudas, una gran decisión.

Sois un barrio acostumbrado a luchar y por eso merecéis llevar el nombre de un gran luchador como fue Isaac Peral.

Quizás esto ha marcado vuestro destino obligándoos a poner de manifiesto una y otra vez vuestro carácter reivindicativo, como hicisteis hasta lograr que la línea férrea que dividía el barrio en dos fuera desviada.

En estas semanas os tengo especialmente presentes porque me hallo inmersa en una lucha similar para evitar que volváis a sufrir las limitaciones de la línea férrea que tampoco deseo para otros vecinos de Cartagena, como los que en un futuro querrían vivir en El Hondón.

En 1862 llegó el tren a este barrio y la vía lo dividió en dos sin que nadie se percatara del enorme problema que esto supondría a largo plazo.

Apenas unos años después, en 1885, se produjeron los primeros accidentes ferroviarios porque la población creció y no se contrató ningún guarda para el paso a nivel.

Los problemas continuaron durante más de un siglo. Todos recordamos, los más jóvenes porque han oído hablar de él, aquél fatídico accidente de 21 de noviembre de 1979 en el que un tren arrolló a dos vehículos y produjo la muerte de seis personas, una de ellas una mujer embarazada.

Fueron necesarios muchos años de lucha hasta que logramos que en noviembre de 1998, hace ahora veinte años, la línea férrea se desviara.

Pues bien, me ha tocado recoger vuestro testigo y luchar para que aquellos problemas no se repitan y para que ningún barrio cartagenero tenga que sufrir la terrible división que puede generar la línea férrea.

Si hay alguien en este municipio que entiende mi afán por buscar un trazado alternativo que no afecte a ningún barrio ni diputación sois, sin lugar a dudas, vosotros.

Los mismos cuyos antepasados fueron capaces de cambiar el nombre al barrio para luchar contra una injusticia.

Éste es un barrio único y emblemático, uno de los más distinguidos de Cartagena, como decían los historiadores, y por eso os guardo un lugar especial en mi corazón.

No quiero finalizar este pregón sin tener una mención especial a las mujeres de la Asociación Amanecer, por las que siento una especial predilección, debo reconocerlo.

De hecho, uno de los principales libros de historia de este barrio ha sido escrito por Julia Vázquez y la asociación Amanecer y se titula: “Barrio de Peral: sus orígenes e historia”.

Sois mujeres luchadoras, reivindicativas, irreverentes cuando es necesario, cultas, lectoras, apasionadas y apasionantes, a las que adoro, y lo sabéis.

Cada año os acompaño en vuestro certamen literario no por obligación, sino por convicción, ya que quiero estar a vuestro lado y disfrutar de vuestras actividades, como siempre he hecho.

No quiero extenderme más porque los pregones si son breves, son mucho mejores.

Enhorabuena por las magníficas fiestas que comenzamos y por vivir en un barrio tan emblemático como éste al que cada año hacéis más grande.

 

 

 

 

 

 

 

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies